home Opinion ALEJANDRO TELLO, DOÑA NICOLASA Y ELOTES TIERNOS… Por: Alejandro Valencia Barrera

ALEJANDRO TELLO, DOÑA NICOLASA Y ELOTES TIERNOS… Por: Alejandro Valencia Barrera

El Durazno, Monte Escobedo, Zac; sábado 1 de octubre de 2016.- Apenas me subí a la camioneta y el chofer puso en marcha el motor. Ya saben que el Gobernador es rete puntual en sus eventos y pos con la pena, dice Roberto, mejor conocido como “Tachuela”, quien es el que nos hace favor de movernos en la camioneta de prensa, o al menos a los que cubrimos las giras del Mandatario estatal.

Por fortuna su disco de Los Acosta ya pasó a mejor vida, o cuando menos ya no lo fleta, a lo mejor y haciendo caso a la postura del nuevo gobierno, él ya trabaja diferente.

El destino era una comunidad de Monte Escobedo, municipio que en sus entrañas tiene un lugar llamada El Chinacate, que de cima a sima tiene poco más de un kilómetro, es decir que no le pide nada a Red Canyon,en Denver; o al Cañón del Sumidero en Chiapas. El evento; el Primer Festival del Maìz y el Queso. estandartes del lugar.

Luego de una parada técnica y las infaltables gorditas viajeras, de mole, chicharrón, yesca y buche; seguimos nuestro viaje. Eran algo así como medio día. la camioneta inicióel recorrido a las merititas 11:20. El Gobernador Alejandro Tello, desde las 08:30 tuvo actividades bajo la misma premisa de iniciar los eventos a la hora señalada, se quede quien se quede, y se queje quien se queje.

Aún nos quedaban dos horas de carretera. Algunos compañeros de los medios, contactaban a otros vía celular y se quejaban de la puntualidad del “Tachuela”, cabrón, nunca había tan puntual. Los que ya íbamos dentro de la “Jumanji” coincidimos en que todo debe cambiar para bien, por respeto al tiempo de la gente y de la prensa misma.

Ya en el lugar, que estaba adornado por el más espeso y sincero lodo recién creado, gracias a la torrencial que se depositó la noche anterior, me pude dar cuenta de dos cosas. Una, que a la gente le importó un carajo el panorama, y se apersonó en buena medida a la cita con el Gobernador, con su Gobernador. y la segunda, que jamás, pero jamás debí llevar zapatos italianos a la gira.

Todo lo compensó el olor a elotes recién hervidos, a campo, a yerba fresca, a lodo limpio. La gente del lugar se deshacían por atender a propios y extraños, aunque a decir verdad, luego de unos minutos, ya nadie era extraño, ya todos éramos uno mismo. Los elotes se desaparecían de la improvisada mesa, igual estiraba su tersa mano el funcionario federal, que la ruda diestra del campesino.

Alguien de los cánceres del ayer, se atrevió a decir que… se me hace que el Gobernador no viene, está todo lleno de lodo y, muy mal organizado. Al menos cinco pares de miradas se le depositaron en la frente, y más de dos aguantó las ganas de írsele encima, o cuando menos depositarle sonora menada de madre. Una dama de escasos 80 años lo increpó.

Ah chinga sólo eso faltaba -dijo la bella flor de la comunidad vecina de Laguna Grande-, que no viniera el Gobrnador, con el trabajo que me costó llegar hasta acá, ora viene o yo voy por él. Risas y aplausos se llevó la fémina de cabellos de plata. Al poco rato, las notas de La Marcha Zacatecas, anunciaban el arribo de Alejandro Tello… ya ve cabrón, no que no venía…? Mas aplausos.

Comprobé que algunos de los compañeros de los medios de comunicación, son en verdad Súper Héroes de carne, hueso, y piel muy, pero muy morena. Óscar Hernández, reportero de cámara fija en el Canal Conoce México, dejó por un momento su herramienta de trabajo para ponerse la capa y el antifaz, e ir a rescatar a uan señora a la cual se le había atascad el vehículo, y a parte, traía a su bebe de muy corta edad. Chulada de compañero.

Una de las primeras personas que recibió el brazo del mero mandó de la política local, fue precisamente Doña Nicolasa Jiménez Vda de Jiménez. La bella flor de la comunidad vecina de Laguna Grande. quien orgullosa portaba huaraches de cuero, con suela de lo que alguna vez fue una llanta, que no se notaban, por los kilos de lodo que ya se le habían depositado en sus experimentados pies.

El gobernante saludó a todos los que le estiraban la mano, y lo mismo su esposa, Cristina Rodríguez, quien sin verse la ropa, le entró al lodo y a los saludos. Ambos pisaron fuerte el terreno del Durazno, estrecharon almas y vieron de frente el campo zacatecano.

Allejandro Tello, al momento de su intervención, dijo fuerte pero sin gritar… Es bueno estar con Ustedes, agradezco la invitación y, ésta, es la primera de muchas. y vamos a venir por carretera, para sentir en carne propia los estragos y los golpes en los riñones, nunca lo vamos a hacer en helicóptero.

Luego, dueño del escenario, y con voz pausada, apuntó que… Todo mi respeto y apoyo a la gente del campo, a la verdadera gente del campo. Vamos a apoyarlos a Ustedes, no a los que se dicen gente de campo, y no me importa que me mienten la madre, y nos tomen carreteras, Alejandro Tello está con los hombres y las mujeres de maíz

La gente le regaló una carreteda de aplausos. Doña Nicolasa se levantó como impulsada por un resorte, y con la mirada buscada al que presumía la cancelación del evento, para fortuna del tonto, la débil vista de la dama, no lo divisó entre la multitud.

Todo fue felicidad, retos y compromisos. La gente de Monte Escobedo y municipios aledaños, reconocieron el el Gobernador una figura fresca, limpia, diferente.

Todo iba bien para todos, menos para el hablador, que al final lo encontró Doña Nicolasa… No que no mijo, hasta ni parece que el Gobernador es su jefe, y mire el lodo que traemos a mucho orgullo, pues este lodo está más limpio que las manos de muchos que andan de lambiscones con el Gobernador…!

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